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lunes, 7 de septiembre de 2015

"Levántate y quédate de pie delante de todos"

Lunes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario
(07/09/2015)

Carta de San Pablo a los Colosenses 1, 24-29.2,1-3.

Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia. En efecto, yo fui constituido ministro de la Iglesia, porque de acuerdo con el plan divino, he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios, el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos. A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este misterio, que es Cristo entre ustedes, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a Cristo, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos en la verdadera sabiduría, a fin de que todos alcancen su madurez en Cristo. Por esta razón, me fatigo y lucho con la fuerza de Cristo que obra en mí poderosamente. Sí, quiero que sepan qué dura es la lucha que sostengo por ustedes, por los de Laodicea y por tantos otros que no me conocen personalmente. Mi deseo es que se sientan animados y que, unidos estrechamente en el amor, adquieran la plenitud de la inteligencia en toda su riqueza. Así conocerán el misterio de Dios, que es Cristo, en quien están ocultos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.


Salmo 62(61), 6-7.9.

Sólo en Dios tendrás tu descanso, alma mía,
pues de él me viene mi esperanza.
Sólo él es mi roca y mi salvador,
si es mi fortaleza, no he de vacilar.

Pueblo mío, confíen siempre en él,
abran su corazón delante de él,
Dios es nuestro refugio.


del Evangelio según San Lucas 6, 6-11.

Otro sábado, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: "Levántate y quédate de pie delante de todos". El se levantó y permaneció de pie. Luego les dijo: "Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?". Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada. Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.





LECTIO DIVINA

Oración inicial: Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor.

Reflexión

• Contexto. Nuestro pasaje presenta a Jesús curando a un hombre que tenía una mano seca. A diferencia del contexto de los cap. 3-4 en los que Jesús aparece solo, aquí Jesús aparece rodeado de sus discípulos y de las mujeres que lo acompañaban. En los primeros tramos de este camino encontrará el lector diversos modos de escuchar la palabra de Jesús por parte de los que lo siguen que en definitiva podrían sintetizarse en dos experiencias que reclaman a su vez dos tipos de aproximación a Jesús: el de Pedro (5,1-11) y el del centurión (7,1-10). El primero encuentra a Jesús que, después de la pesca milagrosa, lo invita a ser pescador de hombres, y cae después de rodillas ante Jesús: “Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador” (5,8). El segundo no tiene ninguna comunicación directa con Jesús: ha oído hablar muy bien sobre Jesús y le envía intermediarios para pedirle la curación de su criado que está muriendo; pide algo no para sí, sino para una persona muy querida. La figura de Pedro representa la actitud del que, sintiéndose pecador, pone su obrar bajo el influjo de la Palabra de Jesús. El centurión, mostrando su solicitud por el criado, aprende a escuchar a Dios. Pues bien, la curación del hombre que tiene una mano seca se coloca entre estas vías o actitudes que caracterizan la itinerancia de la vida de Jesús. El hecho milagroso se produce en un contexto de debate o controversia: las espigas arrancadas en sábado y una curación también en sábado, precisamente la mano seca. Entre las dos discusiones, la palabra de Jesús juega un papel crucial: “El Hijo del hombre es señor del sábado” (6,5). Yendo a nuestro pasaje, preguntémonos qué significa esta mano seca? Es símbolo de la salvación del hombre que es conducido a su situación original, la de la creación. Además, la mano derecha expresa el obrar humano. Jesús devuelve a este día de la semana, el sábado, su más profundo sentido: es el día de la alegría, de la restauración, y no de la limitación. El sábado que Jesús presenta es el sábado mesiánico, no el sábado legalista; las curaciones realizadas por él son signos del tiempo mesiánico, de la restauración y liberación del hombre.

• Dinámica del milagro. Lucas pone ante Jesús a un hombre con una mano sin fuerza, seca, paralizada. Nadie se interesa por pedir su curación y menos aún el directamente interesado. Pero la enfermedad no era sólo un problema individual, sino que sus efectos repercuten en toda la comunidad. En nuestro relato no emerge tanto el problema de la enfermedad sino más bien su relación con el sábado. Jesús es criticado porque ha curado en sábado. La diferencia con los fariseos consiste en que éstos, en el día de sábado, no actúan en base al mandamiento del amor que es la esencia de la ley. Jesús, después de ordenar al hombre ponerse en el centro de la asamblea, hace una pregunta decisiva: “¿es lícito o no curar en sábado?”. Los espacios para la respuesta son reducidos: curar o no curar, o sea, curar o destruir (v.9). Imaginémonos la dificultad de los fariseos: había que excluir que en sábado se pudiese hacer el mal o conducir al hombre a la perdición y menos aún curar ya que ayudar en sábado estaba permitido sólo en casos de extrema necesidad. Los fariseos se sienten provocados, lo cual excita su agresividad. Aparece como evidente que la intención de Jesús al curar en sábado es procurar el bien del hombre, en primer lugar el que está enfermo. Esta motivación de amor nos invita a reflexionar sobre nuestro comportamiento y a fundamentarlo en el de Jesús, que salva. Jesús no presta atención sólo a la curación del enfermo, sino que está también interesado por la de sus adversarios: corarlos de su torcida actitud al observar la ley; observar el sábado sin reanimar al prójimo de sus enfermedades no está en conformidad con lo que Dios quiere. Para el evangelista, la función del sábado es hacer el bien, salvar como Jesús hace en su vida terrena.

Para la reflexión personal

• ¿Te sientes urgido las palabras de Jesús? ¿Cómo te comprometes en tu servicio a la vida? ¿Sabes crear condiciones para que el otro viva mejor?
• ¿Sabes poner en el centro de tu atención a todos los hombres y a sus necesidades?

Oración final

Se alegrarán los que se acogen a ti,
gritarán alborozados por siempre;
tú los protegerás, en ti disfrutarán
los que aman tu nombre. (Sal 5,12)

(fuente: ocarm.org)

domingo, 6 de septiembre de 2015

"Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos"

Vigésimo tercer Domingo del tiempo ordinario
(06/09/2015)

Libro de Isaías 35, 4-7a. 

Digan a los que están desalentados: "¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios! Llega la venganza, la represalia de Dios: él mismo viene a salvarlos!". Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos gritará de júbilo. Porque brotarán aguas en el desierto y torrentes en la estepa; el páramo se convertirá en un estanque y la tierra sedienta en manantiales; la morada donde se recostaban los chacales será un paraje de caña y papiros.



Salmo 146(145), 7.8-9a.9bc-10.

Hace justicia a los oprimidos
y da pan a los hambrientos.

El Señor libera a los cautivos,
abre los ojos de los ciegos
y endereza a los que están encorvados
el Señor ama a los justos.

El Señor protege a los extranjeros
y sustenta al huérfano y a la viuda;
y entorpece el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,
reina tu Dios, Sión,
a lo largo de las generaciones.


Epístola de Santiago 2, 1-5.

Hermanos, ustedes que creen en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no hagan acepción de personas. Supongamos que cuando están reunidos, entra un hombre con un anillo de oro y vestido elegantemente, y al mismo tiempo, entra otro pobremente vestido. Si ustedes se fijan en el que está muy bien vestido y le dicen: "Siéntate aquí, en el lugar de honor", y al pobre le dicen: "Quédate allí, de pie", o bien: "Siéntate a mis pies", ¿no están haciendo acaso distinciones entre ustedes y actuando como jueces malintencionados? Escuchen, hermanos muy queridos: ¿Acaso Dios no ha elegido a los pobres de este mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del Reino que ha prometido a los que lo aman?


del Evangelio según San Marcos 7, 31-37.

Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete". Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos".






LECTIO DIVINA

Oración inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

a) Una clave de lectura:

La liturgia de este domingo nos pone delante a Jesús que cura un sordomudo en la tierra de la Decápolis y recibe del pueblo este elogio: “¡Todo lo ha hecho bien; a los sordos hace oír y a los mudos hablar!” Este elogio se inspira en algunas frases de Isaías (Is 29,8-19; 35,5-6; 42,7) y demuestra que el pueblo estaba viendo en Jesús la venida de los tiempos mesiánicos. Jesús mismo había usado esta frase para responder a los discípulos de Juan: “Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto: Los ciegos ven, los sordos oyen, los mudos hablan” (Mat 11,4-5).
Los primeros cristianos usaban la Biblia para aclarar e interpretar las acciones y conductas de Jesús. Hacían esto para expresar su fe de que Jesús era el Mesías, aquél que debía realizar la promesa y para poder entender mejor todo lo que Jesús había hecho y enseñado en aquellos pocos años que Jesús había pasado en medio de ellos en Palestina.

b) Una división del texto para ayudar a la lectura:

- Marcos 7,31: descripción geográfica: Jesús está en un territorio fuera de la Judea
- Marcos 7,32: la situación del hombre: sordomudo
- Marcos 7, 33-34: el gesto de Jesús para curar al hombre
- Marcos 7,35: el resultado de la acción sanadora de Jesús
- Marcos 7,36 la recomendación del silencio no es obedecida
- Marcos 7,37: el elogio del pueblo



Un momento de silencio orante para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.

Algunas preguntas para ayudarnos en la meditación y en la oración.

a) ¿Cuál es la conducta de Jesús frente al sordomudo y de frente al pueblo? ¿Cómo entiendes tú los gestos de Jesús: le puso los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua; mirando después al cielo, emitió un suspiro y dijo: «Effetá»?
b) ¿Como entender la preocupación de Jesús que lleva al hombre lejos de la gente?
c) ¿Por qué Jesús prohíbe la divulgación? ¿Cómo entender la desobediencia del pueblo al mandato de Jesús?
d) ¿Qué otros textos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento se evocan o subyacen en el fondo de este texto?

Otras informaciones sobre el Evangelio de Marcos

i) Comentario al texto

Marco 7,31: Jesús en la tierra de la Decápolis
El episodio de la curación del sordomudo es poco conocido. Marcos no dice claramente dónde se encuentra Jesús. Da a entender que está fuera de la Palestina, en tierra de paganos, atravesando una región llamada Decápolis: Decapolis significa, literalmente Diez ciudades. Era pues una región de diez ciudades al sudeste de Galilea, cuya población era pagana, marcada por la cultura helenista.

Marcos 7,32: Un sordomudo es llevado a Jesús.
Aun cuando no estaba en su propia tierra, Jesús es conocido como uno que puede curar enfermos. Por esto el pueblo le lleva un hombre sordo que habla con dificultad. Se trata de una persona que no puede comunicarse con los otros. Es la imagen de muchas personas que hoy viven masificadas en las grandes ciudades en completa soledad, sin la posibilidad de comunicación

Marcos 7,33-34: Una curación diferente
El modo de curar es diferente. El pueblo deseaba que Jesús impusiese simplemente las manos sobre el enfermo. Pero Jesús va mucho más allá de la petición. Jesús lleva al hombre lejos de la gente, pone los dedos en los oídos y con la saliva le toca la lengua y miró al cielo, suspiró profundamente y dijo: «Effetá», que significa “¡Ábrete”! El dedo en los oídos recuerda la frase de los magos de Egipto que decían: “Aquí está el dedo de Dios” (Ex 8,15) y también la frase del salmista: “¡Abriste mis oídos!” (Sal 40,7). El toque de la lengua con la saliva restablece en ella la facultad de hablar. En la opinión del pueblo de aquel tiempo, la saliva tenía un poder medicinal. La mirada hacia lo alto indica que la curación viene de Dios. El gemido es un modo de súplica.

Marcos 7,35: El resultado de la curación
En el mismo instante, los oídos del sordo se abrieron, la lengua se soltó y el hombre comenzó a hablar correctamente. ¡Jesús desea que el pueblo abra los oídos y suelte la lengua! ¡También hoy! En muchos lugares, a causa del comportamiento del poder religioso, el pueblo está callado y no habla. Es muy importante que el pueblo pueda recuperar la palabra dentro de la Iglesia para poder expresar su experiencia de Dios y así enriquecerse todos, incluso el clero.

Marcos 7,36: Jesús no quiere publicidad
Jesús ordena que no cuenten lo que ha sucedido. Algunas veces se exagera la importancia que el evangelio de Marcos atribuye a la prohibición de divulgar la curación, como si Jesús tuviese un secreto que debía mantener. De hecho, algunas veces Jesús ordena no divulgar la curación (Mc 1,44; 5,43; 7,36; 8,26). Él pide silencio, pero obtiene el resultado contrario. Cuanto más prohíbe, tanto más la Buena Nueva se difunde (Mc 1,28.45; 3,7-8; 7,36-37). Por otra parte, en la mayoría de los casos, o sea en todas las otras veces que Jesús obra un milagro, no pide silencio. Es más, una vez pide publicidad (Mc 5,19).

Marcos 7,37: El elogio del pueblo
Todo el pueblo quedó admirado y dijo: “¡Todo lo hizo bien!” Esta afirmación hace recordar la creación: “Dios vio que todo lo que había hecho era muy bueno” Gén 1,31). A pesar de la prohibición, las personas que asisten a la curación empiezan a proclamar lo que habían visto, resumiendo la Buena Noticia de Jesús con estas palabras: “¡Todo lo ha hecho bien!” Es inútil prohibir hablar. ¡La fuerza interna de la Buena Nueva es tan grande que se divulga por sí misma! ¡ Quien ha hecho la experiencia de Jesús, lo cuenta a los demás lo quieran o no!

ii) Información sobre las divisiones dentro del Evangelio de Marcos

1ª Clave: El Evangelio de Marcos ha sido escrito para ser leído y escuchado en comunidad.
Cuando lees un libro estando solo, puedes interrumpir siempre y volver atrás para enlazar una cosa con otra. Pero cuando estás en comunidad y alguno está leyendo el Evangelio delante de todos, no puedes gritar: “¡Párate. Lee otra vez! ¡No he entendido bien!” Un libro para ser escuchado en celebraciones comunitarias tiene un modo diverso de dividir el tema, de otro libro escrito para ser leído de modo individual.

2ª Clave: El Evangelio de Marcos es una narración.
Una narración es como un río. Recorriendo el río en barca, no se perciban las divisiones de las aguas. El río no tiene divisiones. Es un solo fluir, desde el principio hasta el fin. En el río, las divisiones las haces tú a partir de la orilla. Por ejemplo, puedes decir: “ ¡Qué bello espacio de río el que va de aquella casa en la curva, hasta aquella palmera que está tres curvas después!” Pero en el agua no se ve ninguna división. La narración de Marcos fluye como un río. Sus divisiones las encuentran los oyentes en la orilla, o sea en los lugares por los que Jesús pasa, en las personas que Él encuentra, en los caminos que recorre. Estas indicaciones en las márgenes ayudan a los oyentes a no perderse en medio de tantas palabras y acciones de Jesús y sobre Jesús. El cuadro geográfico ayuda al lector, o lectora, a caminar con Jesús, paso a paso, de la Galilea hasta Jerusalén, del lago hasta el calvario.

3ª Clave: El Evangelio de Marcos ha sido escrito para ser leído de una sola vez
Los hebreos así leían los libros pequeños del Antiguo Testamento. Por ejemplo, en la noche de Pascua leían de una sola vez todo el libro del Cantar de los Cantares. Algunos expertos creen que el Evangelio de Marcos ha sido escrito para ser leído de una sola vez todo entero en la noche de Pascua. Ahora bien, a fin de que los oyentes no se cansaran, la lectura debía tener sus divisiones, sus pausas. Porque, cuando una narración es larga, como la del Evangelio de Marcos, su lectura debe interrumpirse de vez en cuando. Se debe tener pausas en algunos momentos. Si no, los oyentes se pierden. Estas pausas ya estaban previstas por el mismo autor de la narración. Estaban señaladas con pequeños sumarios entre una lectura larga y otra. Estos sumarios son como bisagras que recogían lo que se había leído antes y abrían el camino a lo que venía después. Esto permite pararse y empezar de nuevo, sin interrumpir la secuencia de la narración. Eso ayuda al oyente a situarse dentro del río de la narración que fluye. El Evangelio de Marcos tiene muchas de estas pausas que permiten descubrir y seguir el recorrido de la Buena Noticia de Dios que Jesús reveló y que Marcos nos cuenta. En total hay seis bloques de lecturas más largas, intercaladas de pequeños bisagras o sumarios, donde es fácil hacer una breve pausa.
Basándonos en estas tres claves, presentamos aquí una división del Evangelio de Marcos. Otros lo dividen diversamente. Cada división tiene su marca distintiva y su valor. El valor de una división es aquél de abrir uno de los muchos modos de entrar en el texto, de ayudarnos a descubrir algo de la Buena Nueva de Dios y de llevarnos a percibir el camino que Jesús abrió para nosotros hacia Dios y hacia los hermanos.

Introducción: Mc 1,1-13: Comienzo de la Buena Nueva
Prepara el anuncio
Sumario: 1,14-15

1ª lectura: Mc 1,16-3,16 : Crece la Buena Nueva
Aparece el conflicto
Sumario: 3,7-12

2ª lectura: Mc 3-13-6,6: Crece el conflicto
Aparece el Misterio
Sumario: 6,7-13

3ª lectura: Mc 6,14-8,21: Crece el Misterio
Aparece el no entendimiento
Sumario: 8,22-26

4ª lectura: Mc 8,27-10,45: Crece el no entendimiento
Aparece luz obscura de la Cruz
Sumario: 10,46-52

5ª lectura: Mc 11,1-13,32: Crece la luz obscura de la Cruz
Aparecen la rotura y la muerte
Sumario: 13,33-37

6ª lectura: Mc 14,1-15,39: Crecen la rotura y la muerte
Aparece la victoria sobre la muerte
Sumario: 15,40-41

Conclusión: Mc 15,42-16,20: Crece la victoria sobre la muerte
Reaparece la Buena Nueva

En esta división los títulos son importantes. Indican el soplo del Espíritu Santo, de la inspiración, que recorre todo el Evangelio. Cuando un artista se siente inspirado, trata de expresar esta inspiración en una obra de arte. La poesía o la imagen que resulta lleva en sí esta inspiración. La inspiración es como una fuerza eléctrica que corre invisible entre los hilos y enciende las lámparas en nuestras casas. Así, la inspiración corre invisible en las palabras de la poesía o en la forma de las imágenes para revelar o encender dentro de nosotros una luz igual o casi igual a la que brilló en el artista. Es por este motivo por el que las obras de arte nos atraen tanto. Lo mismo sucede cuando leemos o meditamos el Evangelio de Marcos. El mismo Espíritu o la Inspiración que mueve a Marcos a escribir el texto, queda presente en el hilo de las palabras de su Evangelio. A través de su lectura atenta y orante, este Espíritu entra en acción y comienza a obra en nosotros. Así, poco a poco, descubrimos el rostro de Dios que se reveló en Jesús y que Marcos nos comunica en su libro.

Salmo 131: Abandono filial

Mi corazón, Yahvé, no es engreído,
ni son mis ojos altaneros.
No doy vía libre a la grandeza,
ni a prodigios que me superan.
No, me mantengo en paz y silencio,
como niño en el regazo materno.
¡Mi deseo no supera al de un niño!
¡Espera, Israel, en Yahvé
desde ahora y por siempre!

Oración final

Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén

(fuente: ocarm.org)

sábado, 5 de septiembre de 2015

"El hijo del hombre es dueño del sábado"


Sábado de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario
(05/09/2015)

Carta de San Pablo a los Colosenses 1, 21-23. 

Antes, a causa de sus pensamientos y sus malas obras, ustedes eran extraños y enemigos de Dios. Pero ahora, él los ha reconciliado en el cuerpo carnal de su Hijo, entregándolo a la muerte, a fin de que ustedes pudieran presentarse delante de él como una ofrenda santa, inmaculada e irreprochable. Para esto es necesario que ustedes permanezcan firmes y bien fundados en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia que han oído y que fue predicada a todas las criaturas que están bajo el cielo y de la cual yo mismo, Pablo, fui constituido ministro.


Salmo 54(53), 3-4.6.8.

Oh Dios, por tu Nombre sálvame;
por tu poder hazme justicia.
Oh Dios, escucha mi plegaria,
escucha las palabras de mi boca,
Pero a mí Dios me ayuda,
entre los que me apoyan está el Señor.
Te ofreceré de buena gana un sacrificio
y alabaré tu nombre, porque es bueno.


del Evangelio según San Lucas 6, 1-5.

Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían. Algunos fariseos les dijeron: "¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?". Jesús les respondió: "¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros?". Después les dijo: "El hijo del hombre es dueño del sábado".





LECTIO DIVINA

Oración inicial: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.

Reflexión

• El evangelio de hoy nos habla del conflicto alrededor de la observancia del sábado. La observancia del sábado era una ley central, uno de los Diez Mandamientos. Ley muy antigua que fue revalorizada en la época del cautiverio. En el cautiverio, la gente tenía que trabajar siete días por semana de sol a sol, sin condiciones de reunirse para escuchar y meditar la Palabra de Dios, para rezar juntos y para compartir su fe, sus problemas y su esperanza. De allí surgió la necesidad urgente de parar por lo menos un día por semana para reunirse y animarse mutuamente en aquella condición tan dura del cautiverio. De lo contrario, perderían la fe. Fue así que renació y fue reestablecida con vigor la observancia del sábado.

• Lucas 6,1-2: La causa del conflicto. En un día de sábado, los discípulos pasan por las plantaciones y se abren camino arrancando espigas. Mateo 12,1 dice que ellos tenían hambre (Mt 12,1). Los fariseos invocan la Biblia para decir que esto es trasgresión de la ley del sábado: "¿Por que hacéis lo que no es lícito el sábado?" (Cf. Ex 20,8-11).

• Lucas 6,3-4: La respuesta de Jesús. Inmediatamente, Jesús responde recordando que el mismo David hizo también cosas prohibidas, pues tiró los panes sagrados del templo y los dio de comer a los soldados que tenían hambre (1 Sam 21,2-7). Jesús conocía la Biblia y la invocaba para mostrar que los argumentos de los demás no tenían fundamento. En Mateo, la respuesta de Jesús es más completa. No sólo invoca la historia de David, sino que suscita también la legislación que permite que los sacerdotes trabajen el sábado y cita la frase del profeta Oseas: “Misericordia quiero y no sacrificio”. Cita un texto histórico, un texto legislativo y un texto profético (cf. Mt 12,1-18). En aquel tiempo, no había Biblias impresas como tenemos hoy en día. En cada comunidad sólo había una única Biblia, escrita a mano, que quedaba en la sinagoga. Si Jesús conocía tan bien la Biblia, es señal de que él, durante los 30 años de su vida en Nazaret, tiene que haber participado intensamente en la vida de la comunidad, donde todos los sábados se leían las Escrituras. Nos falta mucho a nosotros para que tengamos esa misma familiaridad con la Biblia y la misma participación en la comunidad.

• Lucas 6,5: La conclusión para todos nosotros. Y Jesús termina con esta frase: ¡El Hijo del Hombre es señor del sábado! Jesús, como hijo de Hombre que vive en la intimidad con Dios, descubre el sentido de la Biblia, no de fuera a dentro, sino de dentro a fuera, esto es, descubre el sentido a partir de la raíz, a partir de su intimidad con el autor de la Biblia que es Dios mismo. Por esto, se dice señor del sábado. En el evangelio de Marcos, Jesús relativiza la ley del sábado diciendo: “El hombre está hecho por el sábado, y no el sábado por el hombre” (Mc 2,27).

Para la reflexión personal

• ¿Cómo pasas el domingo, nuestro sábado? ¿Vas a misa por obligación, para evitar el pecado o para estar con Dios?
• Jesús conocía la Biblia casi de memoria. ¿Y yo? ¿Qué representa la Biblia para mí?

Oración final

¡Que mi boca alabe a Yahvé,
que bendigan los vivientes su nombre
sacrosanto para siempre jamás! (Sal 145,21)

(fuente: ocarm.org)

viernes, 4 de septiembre de 2015

"¡A vino nuevo, odres nuevos!"

Viernes de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario
(04/09/2015)

Carta de San Pablo a los Colosenses 1, 15-20.

El es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él. El existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él. El es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. El es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz.


Salmo 100(99), 1.2.3.4.5.

Aclame al Señor toda la tierra,
sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos.

Reconozcan que el Señor es Dios:
él nos hizo y a él pertenecemos;
somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entren por sus puertas dando gracias,
entren en sus atrios con himnos de alabanza,
alaben al Señor y bendigan su Nombre.

¡Qué bueno es el Señor!
Su misericordia permanece para siempre,
y su fidelidad por todas las generaciones.


del Evangelio según San Lucas 5, 33-39.

En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: "Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben". Jesús les contestó: "¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar". Les hizo además esta comparación: "Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedará bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más. ¡A vino nuevo, odres nuevos! Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El añejo es mejor".






LECTIO DIVINA

Oración inicial: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.

Reflexión

• En el Evangelio de hoy vamos a ver de cerca un conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas de la época, escribas y fariseos (Lc 5,3). Esta vez el conflicto es entorno al ayuno. Lucas relata varios conflictos entorno a las prácticas religiosas de la época: el perdón de los pecados (Lc 5,21-25), comer con pecadores (Lc 5,29-32), el ayuno (Lc 5,33-36), además de los conflictos entorno a la observancia del sábado (Lc 6,1-5 e Lc 6,6-11).

• Lucas 5,33: Jesús no insiste en la práctica del ayuno. Aquí, el conflicto es entorno a la práctica del ayuno. El ayuno es una costumbre muy antigua, practicada por casi todas las religiones. Jesús mismo lo practicó durante cuarenta días (Mt 4,2). Pero él no insiste con los discípulos para que hagan lo mismo. Les deja la libertad de actuar. Por esto, los discípulos de Juan Bautista y de los fariseos, que estaban obligados a ayunar, quieren saber porqué motivo Jesús no insiste en el ayuno.

• Lucas 5,34-35: Mientras el novio está con ellos no precisan ayunar. Jesús responde con una comparación. Mientras el novio está con ellos, esto es, durante la fiesta de las bodas, éstos no precisan ayunar. Durante el tiempo en que él, Jesús, está con sus discípulos, es fiesta de bodas. Pero el día vendrá en que el novio no estará. En ese día, si quieren, pueden ayunar. Jesús alude a su muerte. Sabe y siente que si continúa por este camino de libertad, las autoridades van a querer matarle.
En el Antiguo Testamento, varias veces, Dios mismo se presenta como siendo el novio de la gente (Is 49,15; 54,5.8; 62,4-5; Os 2,16-25). En el Nuevo Testamento, Jesús es visto como el novio de su pueblo, de su gente (Ef 5,25). El Apocalipsis presenta el convite para la celebración de las nupcias del Cordero con su esposa, la Jerusalén celestial (Ap 19,7-8; 21,2.9).

• Lucas 5,36-39: ¡Vino nuevo en pellejos nuevos! Estas palabras sueltas sobre el remiendo nuevo en paño viejo y sobre el vino nuevo en pellejos viejos deben entenderse como una luz que arroja su claridad sobre los diversos conflictos, relatados por Lucas, antes y después de la discusión entorno al ayuno. Aclaran la actitud de Jesús con relación a todos los conflictos con las autoridades religiosas. Colocados en términos de hoy serían conflictos como éstos: bodas de personas divorciadas, amistad con prostitutas y homosexuales, comulgar sin estar casado/a por la iglesia, faltar a la misa los domingos, no hacer ayuno el viernes santo, etc.
No se pone remiendo nuevo a un vestido viejo, porque a la hora de lavarlo, el remiendo nuevo se encoge y el vestido se desgarra aún más. Nadie pone vino nuevo en pellejo viejo, porque el vino nuevo por la fermentación hace estallar el pellejo viejo. ¡Vino nuevo en pellejo nuevo! La religión defendida por las autoridades religiosas era como ropa vieja, como pellejo viejo. O lo uno, o lo otro. No se debe combinar lo nuevo que Jesús trae con costumbres antiguas. ¡O lo uno, o lo otro! El vino nuevo que Jesús trae hace estallar el pellejo viejo. Hay que saber separar las cosas. Muy probablemente Lucas trae estas palabras de Jesús para orientar a las comunidades de los años ’80. Había un grupo de judeo-cristianos que querían reducir la novedad de Jesús al tamaño del judaísmo de antes. Jesús no está en contra de lo que es “viejo”. Lo que él no quiere es que lo “viejo” se imponga y así empiece a manifestarse. Sería lo mismo que reducir, en la Iglesia católica, el mensaje del Concilio Vaticano II a lo que se vivía en la Iglesia antes del concilio, como hoy mucha gente parece estar queriendo hacer.

Para la reflexión personal

• ¿Cuáles son los conflictos entorno a las prácticas religiosas que, hoy, traen sufrimiento a las personas y son motivo de mucha discusión y polémica? ¿Cuál es la imagen de Dios que está por detrás de todas estas ideas preconcebidas, normas y prohibiciones?
• ¿Cómo entender hoy la frase de Jesús: “No colocar remiendo del paño nuevo en vestido viejo”? ¿Qué mensaje sacas de todo esto para tu vida y para tu comunidad?

Oración final

Encomienda tu vida a Yahvé,
confía en él, que actuará;
hará brillar como luz tu inocencia
y tu honradez igual que el mediodía. (Sal 37,5-6)

(fuente: ocarm.org)

jueves, 3 de septiembre de 2015

"Navega mar adentro, y echen las redes"

Jueves de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario
(03/09/2015)

Carta de San Pablo a los Colosenses 1, 9-14.

Por eso, desde que nos enteramos de esto, oramos y pedimos sin cesar por ustedes, para que Dios les haga conocer perfectamente su voluntad, y les dé con abundancia la sabiduría y el sentido de las cosas espirituales. Así podrán comportarse de una manera digna del Señor, agradándolo en todo, fructificando en toda clase de obras buenas y progresando en el conocimiento de Dios. Fortalecidos plenamente con el poder de su gloria, adquirirán una verdadera firmeza y constancia de ánimo, y darán gracias con alegría al Padre, que nos ha hecho dignos de participar de la herencia luminosa de los santos. Porque él nos libró del poder de las tinieblas y nos hizo entrar en el Reino de su Hijo muy querido, en quien tenemos la redención y el perdón de los pecados.


Salmo 98(97), 2-3ab.3cd-4.5-6.

El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.

Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.


del Evangelio según San Lucas 5, 1-11.

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: "Navega mar adentro, y echen las redes". Simón le respondió: "Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes". Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: "Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador". El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: "No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres". Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.










LECTIO DIVINA

Oración inicial: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.

Reflexión

• El evangelio de hoy cuenta cómo Pedro fue llamado por Jesús. El evangelio de Marcos coloca el llamado de los primeros discípulos al comienzo del ministerio público de Jesús (Mc 1,16-20). Lucas lo coloca después de que la fama de Jesús se había extendido por toda la región (Lc 4,14). Jesús había curado a mucha gente (Lc 4,40) y había predicado en las sinagogas de todo el país (Lc 4,44). El pueblo lo buscaba y la multitud lo apretaba por todos los lados para escuchar la Palabra de Dios (Lc 5,1). Lucas hace más comprensible el llamado. Primero, Pedro puede escuchar las palabras de Jesús a la gente. Enseguida, presencia la pesca milagrosa. Después de esta doble experiencia sorprendente, llega el llamado de Jesús. Pedro escucha, deja todo y se vuelve “pescador de hombres”.

• Lucas 5,1-3: Jesús enseña desde el barco. La gente busca a Jesús para oír la Palabra de Dios. Y es tanta la gente a su alrededor que Jesús queda como apretado por todos los lados. Jesús le pide ayuda a Simón Pedro y a algunos compañeros que habían vuelto de la pesca. Entra con ellos en el barco y desde allí responde a lo que el pueblo le pide, comunicándole la Palabra de Dios. Sentado, Jesús toma postura y autoridad de un maestro, pero habla desde un barco de un pescador. La novedad consiste en que el Señor no sólo enseña en una sinagoga para un público seleccionado, sino en cualquier lugar donde la gente quiere escucharle, hasta en la playa misma.

• Lucas 5,4-5: "¡Por tu palabra echaré las redes!" Terminada la instrucción a la gente, Jesús se dirige a Simón y le anima a pescar de nuevo. En la respuesta de Simón se nota frustración, cansancio y desaliento: "¡Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada!". Pero, con confianza en la palabra de Jesús, vuelven a echar las redes. ¡La palabra de Jesús tiene más fuerza que la experiencia frustrante de la noche!

• Lucas 5,6-7: El resultado es sorprendente. La pesca es tan abundante que las redes casi se rompen y los barcos están a punto de hundirse. Simón necesita la ayuda de Juan y de Santiago, que están en otro barco. Nadie consigue ser completo, si está solo. Las comunidades deben ayudarse entre sí. El conflicto entre las comunidades, tanto en el tiempo de Lucas como hoy, tiene que ser superado en vista de un objetivo común, que es la misión. La experiencia de la fuerza transformadora de la Palabra de Jesús es el eje alrededor del cual las diferencias se asumen y superan.

• Lucas 5,8-11: "¡Serás pescador de hombres!" La experiencia de la proximidad de Dios en Jesús le hace percibir a Simón quién es: "¡Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador!" Ante Dios ¡todos somos pecadores! Pedro y los compañeros tienen miedo y, al mismo tiempo, se sienten atraídos. Dios es un misterio fascinante: da miedo y, al mismo tiempo, atrae. Jesús aleja el miedo: "¡No tengas miedo!" Llama a Pedro y le compromete en la misión, mandando a que sea pescador de hombres. Pedro experimenta, bien concretamente, que la Palabra de Jesús es como la Palabra de Dios. Es capaz de hacer acontecer lo que afirma. En Jesús aquellos rudos trabajadores hicieron la experiencia de poder, cobraron valor y confianza. Entonces, "dejándolo todo, ¡le siguieron!". Hasta entonces, sólo Jesús anunciaba la Buena Nueva del Reino. Ahora otras personas van siendo llamadas e implicadas en la misión. Esa manera que Jesús tiene de trabajar en equipo es una Buena Nueva para el pueblo.

• El episodio de la pesca en el lago manifiesta la atracción y la fuerza de la Palabra de Jesús. Atrae a la gente (Lc 5,1). Lleva a Pedro a ofrecer su barco a Jesús para que hable (Lc 5,3). La Palabra de Jesús es tan fuerte que vence la resistencia de Pedro, lleva a lanzar de nuevo la red y hace que acontezca la pesca milagrosa (Lc 5,4-6). Vence en Pedro la voluntad de alejarse de Jesús y lo atrae para que sea "pescador de gente!" (Lc 5,10) ¡Y así la Palabra de Dios actúa hasta nuestros días!

Para la reflexión personal

• ¿Dónde y cómo acontece hoy la pesca milagrosa, realizada en atención a la Palabra de Jesús?
• Ellos largaron todo y siguieron a Jesús. ¿Yo que tengo que largar para poder seguir a Jesús?

Oración final

¿Quién subirá al monte de Yahvé?,
¿quién podrá estar en su santo recinto?
El de manos limpias y puro corazón,
el que no suspira por los ídolos
ni jura con engaño. (Sal 24,3-4)

(fuente: ocarm.org)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

"¡Tú eres el Hijo de Dios!"

Miércoles de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario
(02/09/2015)

Carta de San Pablo a los Colosenses 1, 1-8. 

Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo saludan a los santos de Colosas, sus fieles hermanos en Cristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre. Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando sin cesar por ustedes, desde que nos hemos enterado de la fe que tienen en Cristo Jesús y del amor que demuestran a todos los santos, a causa de la esperanza que les está reservada en el cielo. Ustedes oyeron anunciar esta esperanza por medio de la Palabra de la verdad, de la Buena Noticia que han recibido y que se extiende y fructifica en el mundo entero. Eso mismo sucede entre ustedes, desde que oyeron y comprendieron la gracia de Dios en toda su verdad, al ser instruidos por Epafras, nuestro querido compañero en el servicio de Dios. El es para ustedes un fiel ministro de Cristo, y por él conocimos el amor que el Espíritu les inspira.


Salmo 52(51), 10.11.

Pero yo quiero ser olivo vigoroso en la casa de Dios,
en el amor de Dios yo me confío para siempre jamás.
Te alabaré por todo lo que has hecho,
tu Nombre será siempre mi esperanza,
porque eres bueno, Señor, con los que te aman.


del Evangelio según San Lucas 4, 38-44.

Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos. Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. De muchos salían demonios, gritando: "¡Tú eres el Hijo de Dios!". Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías. Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos. Pero él les dijo: "También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado". Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.






LECTIO DIVINA

Oración inicial: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.

Reflexión

• El evangelio de hoy nos habla de cuatro asuntos distintos: la curación de la suegra de Pedro (Lc 4,38-39), la curación de muchos enfermos, la noche después del sábado (Lc 4, 40-41), la oración de Jesús en un lugar desierto (Lc 4,42) y su insistencia en la misión (Lc 4,43-44). Con pequeñas diferencias Lucas sigue y adapta las informaciones que sacó del evangelio de Marcos.

• Lucas 4,38-39: Jesús restaura la vida para el servicio. Después de participar en la celebración del sábado, en la sinagoga, Jesús entra en casa de Pedro y cura su suegra. La curación hace que ella se ponga inmediatamente de pie. Una vez recuperadas la salud y la dignidad, la suegra de Pedro se pone al servicio de las personas. Jesús no solamente cura, sino que cura para que la persona se ponga al servicio de la vida.

• Lucas 4,40-41: Jesús acoge y cura a los marginados. Al caer de la tarde, en la hora en que la primera estrella aparece en el cielo, terminado el sábado, Jesús acoge y cura a los enfermos y a los poseídos que la gente había traído. Enfermos y poseídos eran las personas más marginadas en aquella época. No tenían a quien recurrir. Quedaban a la merced de la caridad pública. Además de esto, la religión las consideraba impuras. No podían participar en la comunidad. Era como si Dios las rechazara y las excluyera. Jesús las acoge y las cura imponiéndoles las manos. Así aparece en qué consiste la Buena Nueva de Dios y lo que quiere hacer en la vida de la gente: acoger a los marginados y a los excluidos y reintegrarlos en la convivencia. “Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo:”Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo”. En aquel tiempo, el título Hijo de Dios no había adquirido ni la densidad ni la profundidad que el título tiene hoy para nosotros. Significaba que la gente reconocía en Jesús una presencia toda especial de Dios. Jesús no dejaba hablar a los demonios. No quería una propaganda fácil por medio del impacto de expulsiones espectaculares.

• Lucas 4,42a: Permanecer unido al Padre por la oración. “Al hacerse de día salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando hasta él, trataban de retenerle para que no les dejara”. Aquí Jesús aparece rezando. Hace un esfuerzo muy grande para tener el tiempo y el ambiente para rezar. Se levanta de en medio de los otros y se va hacia un lugar desierto, para poder estar a solas con Dios. Muchas veces, los evangelios nos hablan de Jesús en el silencio (Lc 3,21-22; 4,1-2.3-12; 5,15-16; 6,12; 9,18; 10,21; 5,16; 9,18; 11,1; 9,28;23,34; Mt 14,22-23; 26,38; Jn 11,41-42; 17,1-26; Mc 1,35; Lc 3,21-22). A través de la oración mantiene viva en sí la conciencia de su misión.

• Lucas 4,42b-44: Mantener viva la conciencia de la misión y no quedarse en el resultado. Jesús se vuelve conocido. La gente le va detrás y no quiere que se vaya. Jesús no hace caso a lo que le piden y dice: "También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.” Jesús tiene muy clara su misión. No se encierra en el resultado ya obtenido, sino que quiere mantener bien viva la conciencia de su misión. Es la misión recibida del Padre lo que le orienta a la hora de tomar decisiones. ¡Porque a esto he sido enviado! Y aquí en el texto esta conciencia tan viva aparece como fruto de la oración.

Para la reflexión personal

• Jesús sacaba tiempo para poder rezar y estar a solas con el Padre. ¿Yo hago lo mismo para rezar y estar a solas con Dios?
• Jesús mantenía viva la conciencia de su misión. Como cristiano o cristiana que soy, ¿tengo conciencia de alguna misión o vivo sin misión?

Oración final

Esperamos anhelantes a Yahvé,
él es nuestra ayuda y nuestro escudo;
en él nos alegramos de corazón
y en su santo nombre confiamos. (Sal 33,20-21)

(fuente: ocarm.org)

martes, 1 de septiembre de 2015

'¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!'

Martes de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario
(01/09/2015)

Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5, 1-6.9-11. 

Hermanos: En cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba. Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche. Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores de parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar. Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón: todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas. No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios. Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo, que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a él. Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.


Salmo 27(26), 1.4.13-14.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.


del Evangelio según San Lucas 4, 31-37.

Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados. Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza; "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios". Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño. El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!". Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.




LECTIO DIVINA

Oración inicial: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.

Reflexión

• En el evangelio de hoy, vamos a ver de cerca dos asuntos: la admiración de la gente por la manera en que Jesús enseña y sana a un hombre poseído por un demonio impuro. No todos los evangelistas cuentas los hechos del mismo modo. Para Lucas, el primer milagro es la calma con que Jesús se libró de la amenaza de muerte de parte de la gente de Nazaret (Lc 4,29-30) y la curación del hombre poseído (Lc 4,33-35). Para Mateo, el primer milagro es la curación de algunos enfermos y endemoniados (Mt 4,23) o, más específicamente, la curación de un leproso (Mt 8,1-4). Para Marcos, fue la expulsión de un demonio (Mc 1,23-26). Para Juan, el primer milagro fue en Caná, donde Jesús transformó el agua en vino (Jn 2,1-11). Así, en la manera de contar las cosas, cada evangelista muestra cuál fue según él, la mayor preocupación de Jesús.

• Lucas 4,31: El cambio de Jesús para Cafarnaún. “Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de la Galilea, y allí enseñaba los sábados”. Mateo dice que Jesús fue a vivir a Cafarnáun (Mt 4,13). Cambió de lugar de residencia. Cafarnáun era una pequeña ciudad junto al cruce de dos vías importantes: una que venía de Asía Menor e iba para Petra en el sur de Transgordania, y otra que venía de la región de los ríos Eufrates y Tigres y bajaba hacia Egipto. El cambio para Cafarnáun facilitaba el contacto con la gente y la divulgación de la Buena Noticia.

• Lucas 4,32: La admiración de la gente por las enseñazas de Jesús. La primera cosa que la gente percibe es la forma diferente que Jesús tiene de enseñar. No es tanto el contenido, sino la forma de presentarlo lo que impresiona: “Jesús hablaba con autoridad”. Marcos añade que por su manera diferente de enseñar, Jesús creaba una conciencia crítica en la gente con relación a las autoridades religiosas de la época. La gente percibía y comparaba: El enseña con autoridad, diferente de los escribas” (Mc 1,22.27). Los escribas de la época enseñaban citando a las autoridades. Jesús no cita a ninguna autoridad, sino que habla desde su propia experiencia de Dios y de la vida.

• Lucas 4,33-35: Jesús combate contra el poder del mal. El primer milagro es la expulsión de un demonio. El poder del mal se apoderaba de la gente y las alienaba. Jesús devuelve las personas a ellas mismas. Les devuelve la conciencia y la libertad. Y lo hace por el poder de su palabra: "¡Cállate y sal de él!" En otra ocasión dice: “Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.” (Lc 11,20). Hoy también, mucha gente vive alienada de si misma por el poder de los medios de comunicación, de la propaganda del gobierno y del comercio. Vive esclava del consumismo, oprimida por las deudas y amenazada por los cobradores. Piensa que no vive bien si no compra aquello que la propaganda anuncia. ¡No es fácil expulsar este poder que hoy aliena a tanta gente, y devolver las personas a ellas mismas!

• Lucas 1,36-37: La reacción de la gente: manda sobre los espíritus impuros. Además de la forma diferente que Jesús tiene de enseñar las cosas de Dios, el otro aspecto que causaba admiración en la gente es el poder que Jesús tiene sobre los espíritus impuros: "¿Qué palabra es ésta? Manda sobre los espíritus impuros con autoridad y poder, y ellos salen". Jesús abre un nuevo camino a la gente para poder conseguir la pureza mediante el contacto con él. En aquel tiempo, una persona impura no podía comparecer ante Dios para rezar y recibir la bendición prometida por Abrahán. Tenía que purificarse, primero. Había muchas leyes y normas que dificultaban la vida de la gente y marginaban a mucha gente considerándola impura. Pero ahora, purificadas por la fe en Jesús, las personas podían comparecer de nuevo en presencia de Dios y rezarle, sin necesidad de recorrer a aquellas complicadas y a veces dispendiosas normas de pureza.

Para la reflexión personal

• Jesús suscita admiración entre la gente. La actuación de nuestra comunidad en el barrio ¿produce alguna admiración en la gente? ¿Cuál?
• Jesús expulsaba el poder del mal y devolvía las personas a ellas mismas. Hoy, mucha gente vive alienada de si misma y de todo. ¿Cómo devolverlas a ellas mismas?

Oración final

Es Yahvé clemente y compasivo,
tardo a la cólera y grande en amor;
bueno es Yahvé para con todos,
tierno con todas sus creaturas. (Sal 145,8-9)

(fuente: ocarm.org)
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